ELIMINACIÓN DE RAYONES EN VIDRIO EN LOS ÁNGELES

Envía una foto y recibe una respuesta directa. Mándanos por mensaje de texto una foto del rayón — en ángulo, con la luz cruzando el vidrio — y te decimos si se puede pulir o no.

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La prueba de la uña

Pasa la uña sobre el rayón. Si la uña se desliza sin trabarse, es un rayón fino — marcas superficiales, marcas circulares, marcas de limpiaparabrisas, rayones de limpieza — y sale por completo. Si la uña se atora, el rayón es profundo.

Los rayones profundos también se restauran en la mayoría de los casos, pero requieren más pasadas y más tiempo, y te lo decimos antes de cotizar, no después.

Es lo único que no podemos juzgar por una foto, por eso es lo primero que te preguntamos. La profundidad no sale en la cámara — tu uña sabe en un segundo lo que una foto no puede decirnos.

Qué eliminamos

  • Rayones de cuadrillas de limpieza, jaladores y espátulas
  • Marcas de limpiaparabrisas y el arco que deja una pluma seca
  • Rayones de vandalismo (scratch tags) grabados en la superficie
  • Marcas circulares y opacidad por usar el pulidor equivocado
  • Daños de obra: mortero, raspado de pintura, salpicaduras de soldadura

Los trabajos específicos tienen su propia página: vidrio automotriz y parabrisas, daños post-obra antes de la entrega, vidrio de fachadas comerciales.

Cuándo te decimos que no conviene restaurar

Dos casos honestos. Si el panel es pequeño y común, reemplazarlo puede costarte realmente menos que restaurarlo — y preferimos decírtelo antes que tomar el trabajo.

Y si el daño está pegado al marco, siempre existe algo de riesgo, y lo vas a escuchar antes de que empecemos.

En todos los demás casos, los números favorecen la restauración.

Reemplazar el vidrio cuesta varias veces más que restaurar el panel que ya tienes — sin contar la mano de obra, sin contar la espera del pedido, y sin garantía de que el panel nuevo combine con los de al lado.

Cómo trabajamos

  1. Nos envías fotos y nos dices qué salió en la prueba de la uña.
  2. Te decimos qué va a recuperarse y qué no.
  3. Recibes una cotización por escrito antes de que alguien vaya a tu propiedad. La cotización es el precio. Si el trabajo resulta más grande de lo que mostraban las fotos, lo sabes antes de que toquemos el vidrio.
  4. Trabajamos en sitio — casas, oficinas, locales comerciales, edificios completos panel por panel.

Preguntas frecuentes

¿El vidrio se verá distorsionado después?

Bien hecho, no. La distorsión aparece cuando se quita demasiado material de un solo punto — justo para evitarlo existen el sistema de pasos y los controles de temperatura.

¿Se puede quebrar el panel?

Lo que quiebra el vidrio es el calor, no el pulido en sí. Nuestras cuadrillas vigilan la temperatura de la superficie mientras trabajan; esa es la diferencia entre un panel restaurado y uno quebrado.

¿Puedo hacerlo yo mismo?

Los rayones finos, sí — el kit DIY es el mismo sistema de almohadillas que usamos nosotros. Los rayones profundos requieren pulso firme y una máquina que mantenga su velocidad; si creemos que lo vas a empeorar, te lo diremos.

¿Atienden una sola ventana?

Sí, pero hay un mínimo por salir. Te decimos la cifra antes de agendar nada, no cuando lleguemos.

¿Qué necesitan de mí para cotizar?

Fotos y un conteo. Toma el panel completo, luego un acercamiento en ángulo con la luz cruzando el vidrio — así es como un rayón se hace visible. Dinos cuántos paneles son y dónde está el vidrio, y recibes una cotización por escrito el mismo día.

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